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jueves, 15 de noviembre de 2012

El turismo fuente de desarrollo. Los proyectos de cooperación


El “Turismo” es a día de hoy,  una actividad que puede por sí misma ser el motor de la economía de zonas en desarrollo, todos los gobiernos están de acuerdo en que la actividad turística conlleva una riqueza que puede generar sistemas de desarrollo en áreas necesitadas, en parte debido a su flexibilidad para generar y crear necesidades que se conviertan en proyectos que pueden producir riqueza mediante la utilización de factores endógenos, fundamentales en cualquier actuación de desarrollo sostenible.

De esta capacidad, entendemos que surge la cooperación como una respuesta a las necesidades de alcanzar unos niveles de vida y desarrollo que permitan disminuir las desigualdades mundiales. Para este fin, los proyectos y colaboraciones internacionales son una de las vías que pueden conseguir este objetivo, además de desarrollar y crear las herramientas necesarias para que dicho desarrollo no se haga al margen de las poblaciones, sino que se aprovechen los conocimientos y se eviten los errores cometidos en otras zonas utilizando parámetros de ecoeficiencia y sostenibilidad.

La  filosofía base, es comenzar a desarrollar una actividad no depredadora en la línea de la sostenibilidad y la búsqueda de desarrollo social de las zonas sin que ello perjudique la idiosincrasia de las poblaciones, ajustándonos a los objetivos de establecer redes económicas sólidas que permitan el incremento de la riqueza del entorno, su mantenimiento, fijación de la población e inserción laboral de población con mayores dificultades o en riesgo de discriminación…

Es aquí donde encaja, a nuestro entender, la cooperación para el desarrollo de áreas con potencial turístico, y para ello se han comenzado a dar pasos hacia este tipo de proyectos, en los que se integre un equipo con un mayor número de personas, de disciplinas diferentes pero con un referente común, su adaptación a las necesidades de los proyectos, y que vea la importancia de aprovechar los avances de otros equipos de trabajo, propiciando una sinergia entre los investigadores vinculados al turismo como disciplina de conocimiento.
¿Qué problemas nos hemos encontrado a la luz de estas perspectivas? Con carácter prioritario el seguimiento y la evaluación de los proyectos, y actualmente se ha de añadir la valoración antropológica y social de los mismos, la ética.
En este sentido la evaluación y chequeo de los proyectos facilita un desarrollo sostenible y eficaz que integre un desarrollo social y cultural de la zona, evitando el enculturamiento u occidentalización de las zonas de desarrollo, o en su caso, desarrollar productos y proyectos en los que una vez terminada la investigación o el proyecto, se acaba la cooperación y desaparecen las actuaciones. Otra consecuencia a evitar sería que se desarrollen proyectos depredadores, de manera que una vez alcanzados los intereses u objetivos de una de las partes den lugar a una involución de las zonas de estudio.
Por esta razón, a nuestro entender, uno de los aspectos más importantes en la cooperación al desarrollo es la adecuada elección de los colaboradores en destino, tratando de aunar objetivos y realizar seguimientos a corto y medio plazo, fuera del ámbito del proyecto de origen e incluso en partidas presupuestarias diferentes que permitan análisis carentes de sesgos. Estos seguimientos, deben medir los objetivos alcanzados pero sobre todo el tejido social creado a partir de ellos, además de establecer indicadores claros relacionados con cada uno de los objetivos del proyecto. Lo que nos permitirá evitar riesgos, repetir experiencias fallidas e incluir la percepción de los cambios producidos por los proyectos en las poblaciones de destino.
Feliciano F. Ordóñez

miércoles, 25 de julio de 2012

DESARROLLO DEL CONCEPTO DE META-INTELIGENCIA SOCIAL EN EQUIPOS DE TRABAJO

Esta nueva aportación al blog no sigue nuestro esquema habitual. Pretende introducir un concepto de inteligencia que va más allá de la conciencia individual y explicar como el uso dialéctico de los diferentes tipos de inteligencia produce equipos de trabajo creativos, innovadores y eficaces. Al tratarse de una idea carece aún de soporte empírico, es por ello que todavía no podemos aportar ningún dato, se trata de un punto de partida para futuras investigaciones que puedan demostrar su validez y practicidad.

Para tal fin, hemos tenido que buscar un concepto que sintetizara los cambios necesarios que debe hacer un individuo cuando va a formar parte de un equipo de trabajo; que incluyera habilidades de comunicación, una actitud proactiva y participativa, además de desarrollar una dialéctica personal que gestione de forma eficaz la inteligencia vertical, lateral, emocional y social para lograr productos innovadores, creativos y eficaces. En nuestra búsqueda de un concepto que sintetizara todo ello pensamos en la "metainteligencia", ya que etimológicamente se ajusta bastante bien a la imagen que pretendemos trasmitir. Se trata de aprovechar los diferentes tipos de inteligencia individual para lograr el desarrollo de una conciencia que transciende al individuo en beneficio de un equipo con un fin determinado.

Hemos encontrado que dicho concepto "metainteligencia" se asocia actualmente a la definición de: “disciplina que posibilita el desarrollo de las potencias humanas”. Esta primera definición sería asumible con el modelo que deseamos  desarrollar. Un sistema de actuación individual que permita alcanzar el mayor potencial posible a equipos de trabajo con una visión empírica y práctica, en el cual sus resultados van más allá de las aportaciones individuales.

La idea que se ha desarrollado hasta ahora interpreta este concepto como una “metodología que ayuda a centrar la presencia del Ser en el quehacer humano, en particular, en el mundo del trabajo. Nos propone ir “más allá de las inteligencias” con el fin de renovar el sentido con el cuál hacemos lo que hacemos” . Definición tomada del portal:

Nuestro concepto, por el contrario, nace de una visión más biológica y empírica. La acepción que nosotros  queremos desarrollar necesita que el concepto meta-inteligencia social se refiera a una dimensión diferente, no metafísica. El uso de la meta-inteligencia social trata de dotar al individuo de herramientas y habilidades para aprovechar el flujo de conocimientos en equipos de trabajo.

Es decir, huimos de una visión metafísica del desarrollo de la inteligencia en equipos de trabajo. Por el contrario, se trata de una visión de la inteligencia que sobrepasa al individuo pero mantiene intacta su actividad individual dentro del mismo.

 
La idea como otras muchas tiene su punto de partida en la propia naturaleza. Existe un tipo de arañas que tejen gigantescas telas pero sin plan previo alguno, es decir cada una de ellas aporta a la red común la suya propia sin un plan previo. Esto hace que la red resultante crezca y se enriquezca en función de las aportaciones individuales, la repercusión es individual y grupal, proporcionando una serie de ventajas sociales que superan las expectativas de los individuos y proporcionan soluciones a los problemas de la comunidad.

Desde el exterior se percibe una maraña casi impenetrable y caótica, sin embargo, en el desarrollo de la actividad se producen una serie de ventajas para los individuos que en su funcionamiento individual no encontraría, es decir alcanza una estructura social interrelacionada que realmente no existe como tal, todos los individuos se benefician del resultado y para la consecución del mismo no pierden  la singularidad ni su idiosincrasia como especie. El concepto de meta-inteligencia social que pretendemos establecer se debe de interpretar de la misma manera, el beneficio es supra individual, pero para ello no se sacrifica la conciencia individual, es más se aprovechan las singularidades para seguir creciendo. 

 
Este nueva acepción del concepto de meta-inteligencia social, se enmarcaría en la interacción dialéctica de los cuatro tipos de inteligencia antes citados: la inteligencia vertical, la inteligencia emocional, la inteligencia lateral y la inteligencia social. Se trataría de la dialéctica de las actitudes y aptitudes individuales al servicio de un fin grupal, alcanzando resultados que van más allá del pensamiento individual y que producen soluciones diferentes, creativas e innovadoras en equipo para situaciones inestables o de incertidumbre.

Feliciano F. Ordóñez

viernes, 29 de junio de 2012

“CRISIS”: EL VALOR DE LA FORMACIÓN PROFESIONAL (II)

Los primeros datos que he aportado muestran la importancia de dotar a la formación profesional del valor que realmente tiene en la economía y en el mercado laboral, y olvidarse de la asociación de dicha formación a un mercado de segunda.

Pero el problema que ahora se presenta es que para todo ello es necesario dotar de los recursos necesarios a este tipo de formación. Los datos de la UE muestran que los países invierten entre un 0,3 y un 1,1% de su PIB a programas de formación profesional y preformación profesional en la educación secundaria, un porcentaje muy inferior al de la educación general.

Ello implica la necesidad una mejora en la gestión de los recursos, sin embargo existe un primer problema, no podemos trabajar con fiabilidad ya que no hay datos precisos sobre las cifras de participantes en la FP inicial y permanente, así como de la trayectoria curricular posterior, sobre sus costes y sus beneficios, es por ello que abogo por fortalecer la infraestructura estadística europea en esta aspecto, para poder realizar una gestión ajustada a la realidad.

Un segundo problema que se suma al anterior es la escasez de profesorado, ya que no es fácil retener y contratar profesorado de FP debido a la escasa valoración y falta de perspectivas profesionales. Es cierto que en nuestro caso la formación profesional reglada parece ir afirmándose y mejorando en este aspecto, sin embargo en el resto de la formación profesional no reglada se dan todos los parámetros antes determinados:

1. Escasez de profesorado con la preparación específica que requiere este tipo de enseñanzas, se trata de una formación que necesita añadir a las destrezas técnicas la facultad de enseñanza y en muchos casos esta combinación escasea.

2. La falta de perspectivas profesionales, ya que se trata de una formación supeditada a programas con duración determinada y muchas veces carentes de perspectiva futura, aparecen en un determinado momento pero ello no es garante de continuidad en el tiempo ni en el espacio.

Parece un tipo de formación residual, está sujeta en ocasiones a caprichos del momento político y del tiempo, ya que dependen de una gestión aparte del sistema educativo formal que no permite establecer ciclos de continuidad. Dando lugar a un tipo de profesorado itinerante e inestable, que cuando adquieren cierto nivel no se ven recompensados ni económicamente ni en sus expectativas como docentes y por lo tanto buscan otros mecanismos de ingresos abandonando su actividad cuando realmente son interesantes y productivos. Ello hace que la calidad de la enseñanza se resienta y las empresas ven con cierto desánimo que las expectativas puestas en este tipo de formación  tampoco responde a sus necesidades.

Una respuesta a este y otros problemas es incrementar la posibilidad de que empresas con tradición formativa de calidad puedan gestionar este tipo de formación y que los programas tengan cierta continuidad, esto no significa que se conviertan en formaciones permanentes al estilo de las actuales titulaciones de FP, ya que como veremos en otros análisis posteriores tampoco lograrían sus objetivos generales. Es claro que la formación profesional tiene que dotar a las empresas de profesionales cualificados, pero debemos pensar en no saturar el mercado con ciertas titulaciones y provocar un colapso que deteriore el mercado laboral.

Espero que esta segunda entrega os haga reflexionar sobre la necesidad de la FP reglada y no reglada, el problema del profesorado y la calidad de la enseñanza y la importancia que tienen los sistemas de gestión cara a una formación de calidad y que permita un cambio de imagen y de valor en la sociedad.

Feliciano F. Ordóñez    

miércoles, 13 de junio de 2012

“CRISIS”: EL VALOR DE LA FORMACIÓN (I)

El nuevo reto de España es analizar como hacer frente a las reformas necesarias para encarar el nuevo panorama europeo. Pero para ello, no debemos centrarnos solamente en los encabezados de prensa de los últimos años, debemos ir más allá del encabezado oportunista (aunque real) de abrir las noticias con datos sobre la crisis económica financiera, estos titulares se comportan como la variable que concentra el mayor numero de datos pero que no permite una predicción de su propio comportamiento en el futuro, debemos ampliar el espectro de análisis para volver a las rutas lógicas para establecer los nuevos parámetros de competencia de los estados de la UE, crear nuevsa hipótesis de trabajo bajo otras variables de estudio.
Uno de los pilares que puede verse afectado por la masa crítica de datos que acumula la variable “crisis económica financiera”, es la estrategia que se pone en marcha en el Consejo de la Unión Europea en Lisboa, se desarrolla en Maastrich y culmina en Helsinki, en ellas se plantea la necesidad de una sociedad cohesionada y de una economía competitiva basada en el conocimiento, que contribuiría a la creación de más y mejores puestos de trabajo, siendo la herramienta necesaria para ello la educación y la formación. Garantizar el acceso a la educación y ofrecer una formación permanente de gran calidad.
Para lograr que el panorama actual vuelva a encarar con optimismo el futuro de Europa y más concretamente el futuro de España debemos retomar la hoja de ruta que pasa por recuperar el papel de la Formación Profesional, ya que es la forma de mejorar la capacidad de inserción profesional de los trabajadores, generando nuevas ideas empresariales, incentivando la movilidad y a los emprendedores, etc.
Unos datos previos, las economías con mayor índice de trabajadores titulados presentan unos niveles de recuperación económica mejores y con mayor celeridad. En nuestro caso, tenemos doble medida negativa.
La primera como parte de Europa. Desde el año 2006 vemos que Europa tiene una desventaja frente a países como Japón, EEUU y Australia en cuanto a sus niveles de titulación, ya que de la población de la UE-27 en edad laboral solo el 47% posee titulación en educación secundaria y post-secundaria. De ellos el 30% o el 24% de los trabadores, no habían alcanzado los niveles de titulación necesarios para atender las necesidades del mercado laboral. La segunda, en nuestro propio desarrollo formativo, en el que hay cada vez una mayor número de abandonos escolares en las enseñanzas secundarias y un desequilibrio entre las titulaciones profesionales y las superiores, lo que produce un desajuste entre las ofertas laborales y las necesidades de las empresas y los demandantes de empleo.
En este momento vemos un efecto de la crisis y la falta de itinerarios formativos personalizados. Los trabajadores menos cualificados se enfrentan a la pérdida de empleo, viéndose favorecidos los trabajadores cualificados y los altamente cualificados.
Añadiremos un nuevo dato a nuestro análisis, ya en el año 2009 y 2010, encontramos que el colectivo de personas de 55 y 64 superaba al de 15 -24, esto hace que las empresas deban de enfrentarse a un mercado laboral en el que habrá personas cada vez más mayores, ajustar sus ofertas a un mercado diferente con indicadores de calidad y selección diferente.
Cara al ciudadano, este debe cambiar su mentalidad y ver como un valor añadido invertir en su formación permanente, valorar la FP, ya que nuestro país mantiene una visión negativa o de menor prestigio a que sus hijos cursen este tipo de formación, frente a otros países de la UE en la que el 80% de sus jóvenes eligen este tipo de estudios.
En definitiva pienso que la salida de la crisis pasa por recuperar la importancia de una valoración inicial de nuestro potencial humano, ver que desequilibrios existen, y favorecer la necesidad de la formación continua como valor fundamental para el desarrollo individual y como nación.
Este es el primero de los capítulos que desde este blog voy a ir exponiendo sobre como nos enfrentamos a la crisis desde nuestro potencial humano, en él he puesto solamente una idea sobre la mesa y espero que sirva de reflexión para descubrir la ruta a seguir para recuperarnos de la forma más rápida de esta pendiente hacia la angustia social.

Feliciano F. Ordóñez

miércoles, 23 de mayo de 2012

A VUELTAS CON EL REPARTO DE VOTOS

El sistema que hemos adoptado en España para el reparto de los escaños está encuadrado dentro de los llamados SISTEMAS PROPORCIONALES, en teoría se trata de repartir proporcionalmente los votos recibidos por cada partido. Existen otros dos sistemas, por circunscripciones tipo inglés en el que sale un candidato de cada una de ellas, y un sistema mixto como en Alemania.
Hasta aquí no parece que tengamos ningún problema, ya que solo hemos elegido un sistema de concentrar unos resultados, a priori parece más sencillo el método español, pero es hasta que tenemos resultados, ya que los repartos proporcionales funcionan bien con números o con variables de tipo cuantitativo continua, pero ¿qué ocurre cuando mezclamos dos tipos de variables, una cuantitativa continua (los votos emitidos), y otra una variable cuantitativa discreta como es el número de escaños?

Me explicaré, los escaños a priori parecen un tipo de variable cuantitativa, pero no es totalmente cierta ya que los escaños no se pueden dividir en unidades más pequeñas, no podemos repartir 2,33 escaños, eso hace que tengamos 2 escaños y 0,33 partes sin repartir, lo que nos ocurre en el sistema de reparto español, vamos sumando una serie de restos pero que no podemos asignar a un partido concreto.

Para solucionar este problema en España hemos acogido el llamado sistema o Ley D´ Hondt. Consiste en una espacie de coeficiente de corrección. En primer lugar se ordenan los votos de mayor a menor, y se dividen los números de la lista por un divisor (d1,d2,d3…) se forma una tabla ya que cada valor v1 se divide por todos los divisores. En el caso español se beneficia mucho a los más votados ya que d1=1, d2= 2 y así sucesivamente. La tercera parte es la más difícil de asimilar, ya que es aquí donde realmente se adultera más aún el sistema. Con los resultados de la tabla, vamos dando los escaños en función del número obtenido parando en el momento que se alcance un resultado menor que el del siguiente partido, en ambas direcciones de la tabla.

Ej. Tenemos que repartir 8 escaños con estos resultados ya divididos:

Divisor:              1             2             3             4             5             6 ...

A:                        168000 84000    56000    42000    33600 ... ..

B:                        104000 52000    34666    26000    20800 ... ..

C:                        72000    36000    24000    18000    14400 ... ..

D:                        64000    32000    21333    16000    12800 ... ..

E:                         40000    20000    13333    10000    8000 ... ..

F:                         32000    16000    10666    8000      6400 ... ..

El reparto queda: 4 escaños para A, 2 para B, 1 a C y 1 a D

Vemos como se han quedado fuera del reparto los partidos e y f por el coste de votos en el ajuste. Este tipo de reparto beneficia sobre todo al más votado, siendo a partir de la tercera formación muy difícil obtener un número de escaños alto.

Existen otros métodos más comunes como el reparto, como es el caso de restos mayores; imaginemos que tenemos que repartir 10 escaños y las proporciones son: P1=2,30; P2= 3,80; P3=3,90) tendríamos en primer lugar un reparto de escaños 2, 3 y 3 y los otros dos escaños irían al partido 2 y 3 dejando al partido 1 sin nada. Este sistema respeta mucho el voto de los grandes y pequeños partidos, pero dispersa mucho los escaños habría muchos partidos y sería muy difícil de que aparecieran parido mayoritarios (se pondría en juego la gobernabilidad del país), para evitar eso en España su ponen unos umbrales mínimos por debajo de ellos se entiende que pierden sus poder de representatividad.

A esto sumémosle el problema que representa repartir los escaños de forma proporcional a los votos y a la representatividad territorial, ya no vale contar el número de votos y repartir, además hay que tener en cuenta el reparto de escaños por unidades territoriales (en función del número de habitantes). Esto nos plantea otro problema, imaginemos un partido que se presenta a nivel nacional; puede sumar gran cantidad de votos a nivel de todo el territorio pero al repartir los votos por unidades territoriales puedo quedarme sin representación, debido a que en esas unidades de territorio no llego a alcanzar una gran concentración de votos, por otro lado un partido territorial puede sacar una proporción a nivel nacional muy pequeña (sin representación), pero a nivel de su territorio alcanzar una alta representación. Este supuesto nos muestra como un partido no nacional puede tener más escaños que uno nacional aunque este ultimo tenga en el recuento un mayor número de votos.

Un ejemplo, un territorio con 10 escaños y 1.000.000 de habitantes, 600.000 votan a un partido territorial, obtienen directamente 6 escaños para su representación a nivel nacional, a su lado tenemos un partido que ha sacado 75.000 votos, no obteniendo ningún escaño en este territorio, pero en la suma a nivel nacional obtiene 750.000 votos, nos encontraremos que con esta cantidad de votos es muy posible que no llegue a tener más que 2 escaños (en el mejor de los casos), he aquí nuestra primera paradoja, más votos menos escaños.

Me he limitado a exponer los hechos, me gustaría que a partir de ellos seamos capaces de analizar la realidad que hemos vivido y sacar nuestras conclusiones para el futuro.


Feliciano Ordóñez

martes, 15 de mayo de 2012

LA ACTUALIZACIÓN DE DATOS: La necesidad de nuevos sistemas de análisis e indicadores.

En los últimos días hemos asistido a un ejemplo práctico de la importancia de la actualización constante de los datos. Siempre hemos tenido en cuenta, o hemos asumido que cuando alguien publica unos resultados estos se han hecho próximos a la fecha de publicación de los mismos, y eso no es siempre así, de hecho en muchos casos han pasado semanas, meses e incluso años de la recogida de la información.

Esta práctica en algún sector concreto de análisis de datos puede no ser relevante, ya que se puede controlar el error de medida, sin embargo en sectores cambiantes e inestables como el económico y empresarial esto ya no es posible. Debemos comenzar a buscar análisis que permitan estimaciones y predicciones en tiempo casi real, con datos prácticamente semanales o diarios, debemos establecer nuevos índices de movimiento de capital, analizar no solo índices de los datos conocidos, hay que innovar hacia la inclusión de indicadores de crisis, la propia crisis es un indicador y produce sus propios datos. De la misma manera que tras un temblor de tierra le siguen otros hasta la estabilidad de las placas en movimiento, movimiento constante y predecible, frente a la ruptura no predecible pero esperada, hemos de enfrentar estos nuevos movimientos de ruptura de sistemas, debemos aprender a analizar las réplicas hasta llegar al movimiento conocido, oara ello debemos comenzar a acostumbrarnos a trabajar en tiempo real y en sistemas de análisis actualizables al momento. Ir reduciendo los márgenes de error que este desfase produce.

Se trata pues de una aplicación del modelo cuántico (con funciones probabilísticas, en lugar de atributos) a los comportamientos surgidos del que hacer humano. Es hora de superar los modelos de análisis formales, y acercarse a formas de análisis no paramétricas, que puedan crear predicciones en sistemas no estables.

Nos movemos en un universo lógico inestable, y por ello necesitamos nuevos datos/indicadores predictivos que se adapten a esa inestabilidad. Es preciso ir más allá del datos y el uso informativo que nos aporta, para llegar a establecer pautas de conocimiento en la propia manera de seleccionar y actualizar los datos.

Con ello se evitarían desajustes como en el caso de Bankia, que según los análisis realizados se comportaba de forma más o menos estable, pero que en una semana con nuevos datos aparece como una gran amenaza financiera para todo el sector. Casi se puede analizar el proceso de su comportamiento en los mercados  a través de un meta-análisis del análisis de los datos  pre y post crisis.

Feliciano Ordóñez

viernes, 4 de mayo de 2012

ESTADÍSTICA VS. OPINIÓN

Si defendemos que la Estadística es “la ciencia que se ocupa de la obtención de información y que proporciona instrumentos para la toma de decisiones cuando prevalecen condiciones de incertidumbre”. Estamos aceptado en primer lugar que se trata de una ciencia y por lo tanto que se rige por el método científico, es más algunos autores definen a la propia Estadística como “la rama del método científico que se ocupa de los datos obtenidos contando o midiendo las propiedades de determinados colectivos”.

Parece pues todo muy claro y podría evitar ciertos mitos o bulos que se vinculan a esta ciencia: es la forma de mentir con números… da igual el resultado, puedes interpretarlo como quieras. Sin embargo, lejos de alejarnos de esta imagen grotesca de esta ciencia, observamos en los medios de comunicación o en algunos artículos, análisis o conclusiones de estudios que nos alejan cada vez más de nuestra definición y nos llevan irremediablemente al mundo de las opiniones, a las que tratan de dar una grado de fiabilidad y validez inexistente, ya que se ven desprovistas de la forma de obtener los datos y el diseño seguido para su análisis.

Se puede determinar claramente este proceso manipulador en el simple hecho de que en la inmensa mayoría de los casos no se aporta la metodología del estudio, ni el diseño del mismo, lo que propicia que cualquier dato o resultado pueda ser manipulado en función de intereses ajenos a la propia estructura y finalidad del estudio. Ello hace que muchas personas comiencen a poner en duda a la ciencia en sí, ya que no responde a las incertidumbres que se crean en la opinión pública. Un caso claro son los datos de las “encuestas de intención de voto”, en ellas, se crea al ciudadano la falsa impresión que se trata de estudios rigurosos con base científica, y se aportan unos resultados que evidentemente no van a ser en muchas ocasiones un reflejo de la realidad posterior, además se juega con la idea de que al ser públicos estos resultados alguien los ha contrastado.

Hemos llegado al punto central de esta reflexión, una vez creado este ambiente ya nadie se preocupa por pararse a analizar como y quien trasmite la información, ni se hace referencia a la totalidad del estudio, se limitan a decirnos: en un sondeo realizado… o bien, una encuesta realizada…, por supuesto, en la mayoría de los casos, no se informa sobre quien hace ese estudio (con ello no me refiero a quién encarga dicho análisis) ni resaltan que un sondeo tiene el mismo valor que una opinión no es un estudio científico, ni que una encuesta si no se hace siguiendo un método no tiene valor predictivo, solo nos dicen un resultado y es el ciudadano el que construye una falsa realidad en torno a ese dato.

El problema que nos planteamos es que una vez que desaparece la incertidumbre inicial, esta misma opinión pública no se para analizar este proceso, sino que se establecen conclusiones en base a las falsedades revestidas de ciencia. La opinión generalizada es que los estudios no valen para nada, solo es un gasto inútil, ello hace que se desprestigie a los verdaderos investigadores y se llega a la conclusión que la estadística es una gran mentira que vale lo mismo que cualquier opinión.

Como conclusión debemos de hacer frente a todo ello y dar a las cosas el valor y la medida que tienen, la estadística es una ciencia y la opinión por el contrario es el grado de posesión de la verdad respecto de un conocimiento que se afirma como verdadero sin tener garantía de su validez, y ambas no se pueden medir ni enfrentar en el mismo plano de realidad.



Feliciano F. Ordóñez