¡¡¡HEMOS VUELTO!!!
La importancia del control de nuestros datos
En los últimos años hemos visto
como se ha disparado el negocio de las encuestas, hoy es importante el análisis
de datos como herramienta para la toma de decisiones, planificación estratégica
y marketing. Esto ha hecho que se genere la necesidad de acumular todo tipo de
datos, hasta este punto todo es perfecto, pero esta mecánica aparentemente tan
inocente esconde una serie de peligros y riesgos para todos los ciudadanos.
Estamos en la era de las redes
sociales, la era de la información online, la era de la comunicación global, en
la que las personas buscan compartir sus experiencias y modo de vida con el
resto de la comunidad, este tipo de conducta social ha hecho que se pierda poco
a poco la intimidad como valor personal. Parece que si no compartes en una red
aquello que haces no existe.
Todo esto, unido a la gran
voracidad que tiene nuestras sociedad de acumular información, ha desarrollado
un modus operandi peligroso en nuestro día a día, permitiendo que encontremos
natural que se hagan este tipo de encuestas y se nos pregunte en cualquier
situación una serie de información que a priori se antoja inocente, aunque en
la realidad puede ser el inicio de una intrusión en nuestra vida y hábitos
personales. Es cierto que la mayoría de esta información tiene un uso poco intrusista en la vida de las personas,
sin embargo, existen medios con fines no tan altruistas ni inocentes que pueden
utilizar estos datos para controlar, manipular la información que nos llega, e
incluso tener un uso fraudulento.
El ciudadano de a pie, deja gran cantidad de
información sin darse cuenta que está abriendo puertas a su intimidad, tomemos
un ejemplo; Una pregunta que se hace habitualmente y que parece del todo
inocente en algunos comercios es el código postal, ingenuamente contestamos y
se apunta en una base de datos, bien, ahora analicemos este hecho. Los
consumidores utilizamos tarjetas de crédito vinculadas a un DNI y domicilio,
que se puede vincular al código postal ya que las dos operaciones se hacen a la
vez, automáticamente hemos abierto una puerta a nuestra intimidad, ya que con
esos datos se puede acceder al número de la seguridad social, y sucesivamente
se puede llegar a todos nuestros datos personales.
Es por ello que considero muy
importante comenzar a educar al ciudadano en el uso de sus propios datos, como
gestionarlos y usarlos de forma correcta que permita el análisis pero que no
condicione su modo de vida. Comenzar a seleccionar qué datos vamos a compartir
y dónde, es la forma que tenemos de combatir este tipo de actividades, y con
ello, podremos tener un buen uso y control de nuestra información personal y
evitar modas basadas en una imagen moderna, inocente y transgresora (muy
atractiva y adictiva) pero que en realidad vemos que pueden ser peligrosas para
la propia persona.
F.F. Ordóñez